¿Qué escribe EGW sobre...
Adventistische Schriften über: "Manejo del amor propio y la soberbia"
Respuesta
El manejo del amor propio y la soberbia requiere una humildad profunda y la negación diaria del propio yo, para crear espacio para Cristo en el corazón. El amor propio y el orgullo debilitan el carácter y impiden el crecimiento espiritual, ya que desvían la mirada de nuestras propias faltas y bloquean la conexión con Dios. La verdadera fuerza y la paz interior surgen solo cuando pensamos menos en nosotros mismos y, en su lugar, ponemos a Dios y el bienestar de nuestros semejantes en el centro.
El peligro de la autosuficiencia
Dios no puede conectarse con aquellos que viven para agradarse a sí mismos y se ponen a sí mismos en primer lugar. Los que hacen esto, al final serán los últimos de todos. El pecado que más se acerca a ser desesperanzado e incurable es el orgullo de la propia opinión y la vanidad. Esto obstaculiza cualquier crecimiento. Cuando una persona tiene defectos de carácter pero no los reconoce; cuando está tan impregnado de autosuficiencia que no puede ver sus errores, ¿cómo puede entonces ser limpiado?
Verdadera dignidad a través de la humildad
En el amor propio, la autoexaltación y el orgullo hay una gran debilidad; pero en la humildad hay una gran fortaleza. Nuestra verdadera dignidad no se mantiene cuando pensamos más en nosotros mismos, sino cuando Dios está en todos nuestros pensamientos y nuestros corazones están llenos de amor a nuestro Redentor y amor a nuestros semejantes. La sencillez de carácter y la humildad del corazón concederán felicidad, mientras que la vanidad traerá insatisfacción, quejas y constante decepción.
Ocultar el yo en Cristo
Hay una obra delante de nosotros, vencer el orgullo y la vanidad que buscan un lugar en nuestros corazones, y mediante el arrepentimiento y la fe llevarnos a una comunión familiar y santa con Cristo. No debemos temer a las profundidades de la humillación a las que se sometió el Hijo de Dios... Debemos negar el yo y luchar constantemente contra el orgullo. Debemos ocultar el yo en Jesús y hacer que Él aparezca en nuestro carácter y en nuestras conversaciones.
El orgullo como obstáculo para el Espíritu de Dios
El respeto propio y la autosuficiencia matan la vida espiritual. El yo es exaltado; se habla del yo. ¡Oh, que el yo quisiera morir! ... Cuando esta orgullosa, fanfarrona autosuficiencia y esta autojustificación complaciente penetran el alma, no hay espacio para Jesús. A Él se le asigna un lugar secundario, mientras el yo gana importancia y llena todo el templo del alma. Esta es la razón por la cual el Señor puede hacer tan poco por nosotros.
El amor no busca lo suyo
El amor no se jacta. Es un elemento humilde; nunca impulsa a una persona a fanfarronear o a exaltarse. ... El amor no busca lo suyo. No llevará a las personas a buscar su propia comodidad y autoindulgencia. Es el respeto que le damos al “yo” lo que a menudo obstaculiza el crecimiento del amor.
- Formación de carácter y humildad
- Superación del orgullo
- Negación cristiana de uno mismo
Fuentes originales (Inglés)
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