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Ellen Gould White über: "La religión puede convertirse en autoengaño"
Respuesta
La religión puede convertirse en un engaño peligroso cuando las personas confunden la mera forma de la piedad con su verdadera fuerza y se imaginan agradar a Dios, mientras viven en contradicción a Su voluntad. Este engaño lleva a sentirse espiritualmente rico y justo, aunque en realidad se esté espiritualmente pobre, ciego y desnudo. A menudo se coloca el propio juicio sobre la Palabra de Dios, y las inclinaciones pecaminosas se justifican bajo el manto de la piedad.
El peligro del engaño religioso
No hay engaño más fuerte que puede seducir al espíritu humano que aquel que hace creer a las personas que están en lo correcto y que Dios acepta sus obras, mientras pecan contra Él. Confunden la forma de la piedad con el espíritu y la fuerza de la misma. Asumen que son ricos y que no necesitan nada, mientras son pobres, miserables, ciegos y desnudos y necesitan todo.
La autojustificación como el mayor engaño
Aquí se presenta el mayor engaño que puede afectar al espíritu humano: estas personas creen que tienen razón cuando están equivocados. Piensan que en su vida religiosa realizan una gran obra, pero Jesús finalmente rasga su capa de autojustificación y les muestra vivamente la verdadera imagen de sí mismos con toda su injusticia y su forma religiosa deformada.
Engaño bajo el manto de la religión
Se practica mucho engaño bajo el manto de la religión... Estas almas engañadas se halagan a sí mismas diciendo que son espirituales y especialmente consagradas, mientras que su experiencia religiosa consiste más en un sentimentalismo enfermizo que en pureza, verdadera bondad y humillación del yo... «Una religión pura e inmaculada ante Dios, el Padre, es ésta: visitar a los huérfanos y viudas en su aflicción y mantenerse a sí mismo sin mancha del mundo.»
El corazón engañoso y la autohalagación
Nos resulta difícil comprendernos a nosotros mismos y tener un conocimiento correcto de nuestro propio carácter... Existe el peligro del autoengaño y de pensar que las advertencias y correcciones [de la Palabra de Dios] no se refieren a mí. «El corazón es más astuto que cualquier otra cosa y desesperadamente malo; ¿quién puede conocerlo?» La autohalagación puede ser malinterpretada como entusiasmo y fervor cristiano.
- Autoengaño en la vida religiosa
- Forma de la piedad sin fuerza
- Peligro de la autojustificación
Fuentes originales (Inglés)
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