¿Qué escribe EGW sobre...
Adventistische Schriften über: "Carácter de Roma, inmutable"
Respuesta
Roma se enorgullece de que nunca cambia y sigue aferrándose a los principios de siglos pasados. En cuanto la Iglesia obtenga el poder de controlar el Estado y de imponer normas religiosas mediante leyes seculares, volverá a aplicar esos principios con total dureza. Además, Roma intenta reforzar su pretensión de inmutabilidad negando la antigüedad histórica de otros grupos de fe.
El carácter inmutable de Roma
»Y que se recuerde: es el orgullo de Roma que nunca cambie. Los principios de Gregorio VII e Inocencio III siguen siendo los principios de la Iglesia romana. Y si sólo tuviera el poder, los aplicaría ahora con la misma energía práctica que en los siglos pasados. En cuanto en los Estados Unidos se establezca el principio de que la Iglesia pueda usar o controlar el poder del Estado, que las costumbres religiosas puedan ser impuestas mediante leyes seculares —en resumen, que la autoridad de la Iglesia y del Estado domine la conciencia—, entonces el triunfo de Roma en este país estará asegurado.«
»En su intento de mantener la pretensión de inmutabilidad y antigüedad, Roma ha recurrido a la afirmación de que los valdenses son reformadores tardíos. Con ello niega la afirmación de los valdenses (Vaudois) de que son el vínculo espiritual que une el protestantismo evangélico con las enseñanzas de la Iglesia primitiva, al mismo tiempo que afirma que el protestantismo carece de credenciales o antigüedad —como si fuera de ayer y hubiera abandonado a la Iglesia madre mediante una revolución que erróneamente se denomina Reforma.«
- Roma nunca cambia
- Iglesia y poder estatal
- Amenaza a la libertad de conciencia
Fuentes originales (Inglés)

